jueves, 10 de marzo de 2011

Las “diferentes aristas” del incremento a los salarios mínimos Por: EDUARDO VILLEGAS ORDAZ


Como cada año, desde que se creó la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CNSM), el 21 de noviembre de l962, el incremento salarial de fin de año no crea expectativas económicas para el trabajador. El raquítico poder adquisitivo se ve menguado día tras día con el incremento en precios y no alcanza para satisfacer las necesidades básicas de un jefe de familia como lo es vestido, alimentación y educación, tal como lo establece la Constitución mexicana.

Desde el primer momento de instalado el Consejo de Representantes de la CNSM en diciembre de 2010, el cuento fue el mismo de todos los años... y los salarios también quedaron como siempre.

Como ya se sabe, el incremento “acordado por los sectores productivos” de 4.1 por ciento a los salarios mínimos, si los comparamos a penas con los 12 meses que antecedieron a noviembre del 2010, el aumento de los precios fue de 4.3 por ciento en promedio, y con las alzas más recientes, nada difícil sería que al término de diciembre la cifra fuera incluso mayor sin contar desde luego todo lo que desde ya se está incrementando en este mes de enero.

CONTEXTO

Al contextualizar los incrementos a los mínimos, baste retomar las cifras que sobre el esas estimaciones se tienen más actualizadas por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (IIE-UNAM), el cual señala en su reporte de investigación número 87, que en lo que va del gobierno del presidente Felipe Calderón, los minisalarios han perdido más de 47 por ciento de poder adquisitivo.

Así que si también contrastamos los mínimos y su último índice aprobado con la canasta básica alimentaria, según el IIE-UNAM, en tan sólo el año pasado ésta se incrementó en un 14 por ciento, por lo que se tuvo que haber pedido no menos de 10 por ciento de aumento salarial al mínimo y no el raquítico 4.1 por ciento “acordado”.

Una cifra más del IIE-UNAM, permite una comparación más, ahora en el medio rural, el hoy salario mínimo tiene una disparidad salarial mayor con las zonas urbanas del país, por que de los 33.8 millones de personas que hay en ese sector 37 por ciento, es decir, casi 12.5 millones de mexicanos no recibe esa mínima retribución; 25 por ciento percibe hasta un salario mínimo, o sea 8.5 millones; y ganan hasta dos mínimos al día 9 millones de personas.

INEQUIDAD

No se diga lo que concluye el estudio “Fortalecimiento del Mercado Interno. Un proyecto de Nación”, del Centro de Investigación Económica y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, “el país no sólo tiene el problema del crecimiento económico, sino también de una profunda inequidad en la distribución de la riqueza”.

Añade el estudio que 20 por ciento del sector más rico concentra 60 por ciento de la riqueza del país, mientras que el 10 por ciento más pobre sólo capta 2 por ciento.

"El pago a los trabajadores ha disminuido o se ha incrementado de manera modesta en tanto que el resto de la riqueza que se ha generado, se ha concentrado en los segmentos de mayores ingresos".

El documento destaca que para mejorar el nivel salarial se debe buscar la retabulación de los puestos de trabajo, con el propósito de reducir las brechas salariales entre trabajos directivos, administrativos y operativos.

El CIEN consideró también que en 2011 el empleo y los salarios no recuperarán la pérdida que sufrió el poder adquisitivo, pues los salarios en México seguirán indexados a la inflación, que fluctúa en 4%.

Consideró que el mercado interno se mantendrá con un escaso poder adquisitivo en 2011, pues el alza salarial ya ha sido devorada por los incrementos en precios de alimentos, gasolina, transporte y servicios públicos.

La debilidad del mercado laboral se intensificará por la creciente búsqueda de empleo de las personas que se incorporan a la economía y por las que quedaron fuera, lo que presionará a la baja a salarios y prestaciones, expuso.

La masa salarial en México –establece el estudio del Tecnológico de Monterrey- esta muy por debajo de lo que se percibe en otros países:

(Masa salarial con respecto a ingreso total de los países)

México: 29.3
España: 54.5
UE: 57.8

Fuente: Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey

Suena feo, pero la realidad es que una de las principales apuestas que sigue haciéndose en la estrategia económica del país es competir con salarios bajos.

TAN SÓLO UN REFERENTE

Mientras tanto, en otro escenario, el salario mínimo -y sus incrementos- tampoco sale bien librado. Como todo mundo sabe, el “dato” del salario mínimo hoy funciona nada más como referente de múltiples variables, que van desde los créditos hipotecarios del Infonavit, hasta una gran multitud de multas fijadas en ley.

Pero también sirve como base para negociar incrementos de salarios contractuales, tanto los que se negocian en contratos colectivos, como incrementos individuales.

Este comportamiento salarial deriva de dos hechos: de una política deliberada, establecida desde hace muchos años para no realizar aumentos reales en los mínimos, como de la propia dinámica del mercado laboral.

Desde luego la realidad que manejan hoy en día las empresas es que ofrecen posiciones que saben que cuando publicitan una vacante, hay una larga fila de demandantes.

Y en este marco, si la mayor parte de los nuevos puestos que se crearan fueran calificados, entonces sería factible que hubiera salarios crecientes. Sin embargo, el hecho de que los nuevos puestos sean predominantemente de baja calificación, determina que se ofrezcan salarios bajos.

Pese a la “sub-declaración” de ingresos que existe entre las empresas, el hecho de que el 71 por ciento de los trabajadores asegurados tengan un ingreso cuando mucho de 4 salarios mínimos, refleja este bajo nivel.

Así que el nivel salarial que existe es consistente con el perfil de las empresas en México. De acuerdo con los censos económicos del Inegi, el tamaño promedio de las empresas mexicanas es de 5 personas.

Y, pese a casos individuales destacables, el grueso de las micro empresas en México sigue así y no crece; las pequeñas no se convierten usualmente en medianas, y éstas tampoco se vuelven grandes.

Con los nuevos índices en los salarios mínimos el estancamiento virtual de la economía mexicana se ve ya. El estancamiento del país, al final, es también el de las empresas y el de los ingresos.

Incrementos anuales % de salarios mínimos y precios al consumidor:

 

Sal Min
Precios
2004
4.3
5.2
2005
4.5
3.3
2006
4.0
4.1
2007
3.9
3.8
2008
4.0
6.5
2009
4.6
3.6
2010
4.5
4.0
2011
4.1
3.5 (según pronósticos gubernamentales)

Fuente: Banxico y STPS
 
¿CÓMO COBRAR MEJOR POR LA ACTIVIDAD PROFESIONAL?

La realidad del país en cuanto a salarios mínimos también se debe mirar en su estructura para mejorar esta situación de su población productiva.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el tercer trimestre de 2010, los trabajadores que percibieron hasta uno y máximo tres salarios mínimos, representaron 57.6% (alrededor de 25.2 millones de personas). Esto implica una incorporación de más de 840,000 empleados con las remuneraciones más bajas respecto a las que existían en el periodo julio-septiembre del año pasado.

Aquellos que perciben más de cinco salarios mínimos contabilizaron, entre julio y septiembre de 2010, 3.96 millones, una cifra en 358,000 inferior a la que se reportó en 2009.

El Observatorio Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, por ejemplo, reporta como su mejor salario a los profesionistas en Ingeniería Naval y Aeronáutica, con una percepción de 16, 987 pesos, en contraste con un contador, cuyo salario se reporta en poco más de 9,000 pesos.

El profesionista debe romper con prejuicios o ideas mal entendidas sobre qué implica ganar más o menos dinero. Si hay algo que les demanda esfuerzo, y se están viendo muy productivos con la empresa, entonces hay que cobrar por ello.

Por desgracia, las señales de alarma respecto a conformarse con bajos salarios por parte de los trabajadores, incluyen: no tener metas de desarrollo profesional, ni interés por descubrir nuevas habilidades o aprender a colocarse en el mercado, de mejor manera. No todo es Empleadores contra Empleados, que quede claro.

ESTUDIOS Y MÁS ESTUDIOS PERO NUNCA SE CUMPLE EL PRECEPTO CONSTITUCIONAL
Por lo tanto, si se rescata los datos con los que se “acordó” el último índice de los mínimos, vemos que dentro de las obligaciones de la CNSM está el que la dirección técnica haya entregado antes de diciembre a empleadores, sindicatos y gobierno federal un informe al que se refiere la fracción II del artículo 571 de la Ley Federal del Trabajo, relativo a las investigaciones y estudios que hubiese efectuado durante el año y de los presentados por los trabajadores y los patrones, en el que se considera el movimiento de los precios y sus repercusiones en el poder adquisitivo de los salarios mínimos.

En dicho estudio, la CNSM afirma que el ritmo de crecimiento de los salarios reales tuvo una disminución de enero a octubre de 2010.

La CNSM aceptó también que el poder adquisitivo del mini salario apenas registró una recuperación de 2.3 por ciento.

En su comportamiento interanual, de octubre de 2009 a octubre de 2010, el salario mínimo tuvo una recuperación menor, al ubicarse en 1.3 por ciento, tanto en el promedio general como en cada una de las tres áreas geográficas.

Así, en lo que va de la presente administración el salario mínimo real acusó disminuciones, pues el salario general promedio descendió en 1.8 por ciento, mientras que por área geográfica presentó caídas de 2.2 por ciento en la "A", de 1.9 en la "B", y de 1.5 por ciento en la "C".

Por lo tanto, y si se mira para adelante, el dilema de cada año ha sido cómo resolver un salario equitativo basado en la realidad y cuáles son los argumentos salariales ante el Congreso de la Unión, para que sus efectos sean positivos tanto a empresarios como a los trabajadores del país.

El informe señala que si bien lo anterior es, "en buena medida", consecuencia de los efectos de la crisis económica, se espera que los salarios reales de este 2011 no experimenten disminuciones mayores, debido a que la economía se desenvuelve en una tendencia de inflación decreciente.

Sin embargo, desde hace 12 años, aunque los 11 representantes de sector obrero voten en contra, se aprueban los nuevos salarios mínimos en base a la inflación presentada por el Banco de México, el 4.1 por ciento aprobado respondió a esa lógica nuevamente.

Aquí cabe preguntar: ¿Cómo dar un mejor resultado en los “acuerdos” para determinar los salarios mínimos si año con año los mismos estudios en que se basan, arrojan datos significativamente disminuidos con la realidad?

“ACUERDAN” INDICES, LA REALIDAD LOS SUPERA

En fin, retomando el hilo sobre los salarios mínimos, en los incrementos mínimos generales para 2011, se tuvo un porcentaje de “incremento” de 4.1 por ciento, y las tres áreas geográficas del país.
  
De esta forma a partir del 1 de enero de 2011 la percepción mínima para el área geográfica A será de 59.80 pesos diarios; área geográfica B, 58.10 pesos por día y para el área geográfica C, 56.75 pesos diarios.

En la zona geográfica A están comprendidos el Distrito Federal y su Área Metropolitana, los estados de Baja California y Baja California Sur, las ciudades de Acapulco, Guerrero; Ciudad Juárez, Chihuahua; Nogales, Sonora; Matamoros, Tamaulipas y Coatzacoalcos, Veracruz, entre otras.

La zona geográfica B incluye a Guadalajara, Jalisco; Monterrey, Nuevo León; Hermosillo, Sonora; Tampico, Tamaulipas; Poza Rica de Hidalgo, Veracruz.

En el área geográfica C están los estados de Aguascalientes, Campeche, Coahuila, Colima, Chiapas, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas.

En esta misma zona se incluyen municipios específicos de los estados de Chihuahua, Guerrero, Jalisco, estado de México, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas y Veracruz.
  
En cuanto a la lista de profesiones, oficios y trabajos especiales a los que se les fija un salario mínimo profesional, el Consejo de Representantes acordó también otorgar un incremento de 4.1%.

Del mismo modo suprimió el concepto trabajo especial de recepcionista, y el resto de las profesiones y oficios mantendrán su denominación, descripción y diferencia salarial respecto al salario mínimo profesional.

Asimismo, se comentó que los actores de la producción establecieron el compromiso de seguir revisando los salarios contractuales el año próximo, dentro de las condiciones específicas de cada empresa, sin que el actual incremento a los salarios mínimos sea base ni límite para futuros ajustes.

Ejemplos de salarios mínimos que estarán vigentes a partir del 1 de enero de 2011:

(Salario según oficio o profesión, pesos diarios)

Oficial de Albañilería
87.20
Colocador de mosaicos y azulejos
85.20
Carpintero
85.55
Chofer operador de vehículos con grúa
82.70
Hojalatero en la reparación de automóviles y camiones
85.55
Gasolinero
77.20
Vendedor de piso de aparatos de uso doméstico
79.50

 Fuente: STPS
 
Con los anteriores resultados y a pesar de la inflación registrada en diciembre último de un 0.50%, y los indicadores que el Banco de México dio a conocer sobre los precios al consumidor a tasa anualizada, donde durante 2010 acumuló un aumento de 4.40%, así como la cifra de 5 por ciento en que creció la economía el año pasado (este dato reportado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público), más la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto en el 2011, el comportamiento salarial inmediato dependerá en mucho del exterior, concretamente de Estados Unidos y una evolución “satisfactoria” de las finanzas públicas coincidieron ambas dependencias del gobierno federal.

PRETACIONES A CAMBIO DE SALARIOS

Pero la sorpresa no está en “los aumentos” a los mínimos o las “esperanzas de crecimiento económico” del presente año, sino en que “el 88% de las empresas mexicanas planea no dar incrementos salariales en 2011, lo que significa tres puntos porcentuales menos que el año pasado”, de acuerdo con el estudio de la firma Deloitte México.

El documento titulado Remuneración Total 2010 revela que el aumento salarial promedio pasó de 4.5% de 2009 a 5% en 2010, y para 2011 los números sugieren un comportamiento similar al año que termina.

Ante la carencia de incrementos importantes de sueldos, la tendencia en las empresas es generar una propuesta de marca acorde con la cultura organizacional, intereses y necesidades de los empleados, señala.

La segunda edición del estudio de Deloitte México contiene información de una muestra de 150 empresas que representa 9% del PIB y refleja el estado de más de 830 mil empleados en todo el país, en todos los niveles y diversos sectores económicos.

La encuesta arroja que sólo 49% de las empresas encuestadas afirmó haber alcanzado sus objetivos de negocio -ventas, utilidades, contrataciones, presupuestos, entre otros- durante 2009.

Deloitte explica que este porcentaje representa las organizaciones que aprovecharon el momento de inestabilidad económica, para reafirmar su posicionamiento e incrementar su participación en el mercado.

Por otro lado, existe una estrecha relación entre el 51 por ciento de las compañías no alcanzando sus objetivos anuales, afectando el otorgamiento de incrementos salariales, bonos y otras prestaciones.

Deloitte México, en su documento, afirmó que “las organizaciones ante la carencia de aumentos de sueldos crecieron otras opciones para no sólo remunerar, sino reconocer y recompensar a su fuerza laboral. Vemos cómo se robustecieron los paquetes de prestaciones y de capacitación en muchos casos”.

Lo cual coincide con otro estudio, este de la firma AON, en donde el 86 por ciento de los empleadores preferirían incrementar las prestaciones a sus empleados debido a que el aumento en el salario base será reducido para este 2011.

"En sueldos, se acaba de vivir un momento muy importante, porque el año pasado (2009), con el problema de la crisis, el crecimiento de sueldos fue muy bajo, de 3.4 por ciento. Ahora 2010 está cerró con 4.7 por ciento de crecimiento en sueldos, es decir, ya se trata de un escenario de recuperación, lo cual hay que tomar en cuenta para el 2011 que fue de 4.1 por ciento", reproduce el análisis de la consultoría en capital humano AON.

De acuerdo con la consultora, en sectores industriales, como farmacéutica, el aumento pasará de 4.9 a 5.1 por ciento; en autopartes será de 4.6 a 4.7; en químico de 4.9 a 5 por ciento; incluso habrá reducciones como en las comercializadoras que descenderá de 5.2 a 4.9, de acuerdo con las proyecciones.

A nivel ejecutivo las compensaciones económicas para 2010 aumentaron de forma significativa y se prevé que mantengan esta tendencia durante 2011.

La compensación promedio, que incluye bono, auto, aguinaldo, seguro médico y utilidades para un director de recursos humanos pasó de 385 mil pesos mensuales en 2009 a 421 mil en 2010.

El sueldo base representa el 60 por ciento del total mientras que el resto se compone de compensación garantizada (12 por ciento), pagos variables (16 por ciento) y auto (10 por ciento).

Mientras que un director general tuvo una compensación de 878 mil 360 pesos en 2009, este año fue de un millón 230 mil pesos.

"Dentro del pago variable observamos un crecimiento considerable en el bono pagado por resultados a los niveles ejecutivos y gerenciales de la organización en comparación al del 2009, lo anterior como resultado también del proceso de recuperación económica", advirtió la consultora AON.

A pesar de que los sueldos crecerán el próximo año, los harán a tasas menores que 2010 (Crecimiento de sueldos 2010-2011, porcentaje):


2010
2011
Ene
0.9
0.8
Abr
2.7
2.3
Jul
3.9
3.0
Sep
4.4
3.3
Dic
4.7 
3.4%

Fuente: AON

El aumento en compensaciones en sectores especializados será mínima, casi imperceptible para el bolsillo de los empleados (Crecimiento de sueldo 2010-2011, porcentaje):

                     
2010
2011
Farmacéutico
4.9
5.1
Químico
4.9
5.0
Alimentos
4.3
4.8
Autopartes
4.6
4.7
Consumo         
4.5     
4.6
Tecnología
3.5     
3.8

 Fuente: AON

lunes, 21 de febrero de 2011

“México debe manejar una política salarial de acuerdo a su desarrollo económico”, Lic. Octavio Carvajal Bustamante, presidente de la comisión de Trabajo y Previsión Social de la Concamin. Por: EDUARDO VILLEGAS ORDAZ


Mientras estudios y estadísticas aparecen en el escenario económico para intentar caracterizar la situación del salario en nuestro país como “de errónea distribución de la riqueza” o “hay más empleo pero con salarios paupérrimos”, así como “hay mayores utilidades para las empresas no así para el salario”, en ninguno de esos informes aparece la otra visión que se le debe dar al salario: la visión de quien debe “luchar por retribuir a sus trabajadores de acuerdo a su productividad y la viabilidad del centro de trabajo donde éste labora”, aclara el Lic. Octavio Carvajal Bustamante, presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos.

En efecto, hasta el momento, en los medios de comunicación y demás centros de especialización se ha privilegiado la interpretación de que la situación actual del salario en México debe tener una visión o condición de clase; sin embargo, esa percepción no va con la realidad económica que vive el país, por lo menos no la del “empresario que nunca verá al salario como una fórmula negativa para el desarrollo, en donde la responsabilidad social de éste le obliga a cuidar de su empresa por medio de reconocer las condiciones económicas de ésta por una parte, y a sus trabajadores, a sus buenos trabajadores, gracias a su esfuerzo, a su capacidad, a su voluntad e interés en su desempeño dentro del proceso productivo”, sostiene el también presidente del despacho CB&T, Asesores laborales S.C.   

Con esta “visión de equilibrio” dentro del universo empresarial, el empresario (industrial, comerciante, etc) hay factores que intrínsecamente determinan las posibilidades de un centro laboral para “administrar sus posibilidades”, y también están los externos, “esos contra los que el empresario tiene que luchar para conseguir opciones y lograr pagar un salario; ambas siempre al lado del trabajador”, reconoce el Lic. Carvajal Bustamante.

FACTORES INTERNOS Y EXTERNOS CONDICIONAN AL EMPRESARIO PARA OTORGAR UNA RETRIBUCIÓN

Advierte: “Esto no es fácil” de reconocer a la hora de otorgar un salario. “Implica, por una parte, saber como esta la empresa en lo económico. Si se disparan sus costos, como resultado, la empresa tendrá dificultades. Ya sea que no logre subsistir o que su viabilidad tenga mayores costos que obliguen al empresario, en un momento, dado, a buscar créditos para poder actuar, y cubrir con ellos la operación ordinaria (el problema es que si la empresa en su operación ordinaria requiere de manera constante de créditos, esto quiere decir que no hay un equilibrio entre sus ingresos y egresos)”.

A lo que hay que agregar -continua con su explicación-, “indiscutiblemente todo lo que son los insumos, es decir, todo lo que para el empresario le cuesta al gastar en, por ejemplo, la energía con la cual moverá a su empresa. Esto en México es una desventaja por que muchas veces el gasto en energía es más barato en las naciones que son nuestros principales socios comerciales y directos competidores. Ello afecta a la competitividad de las empresas del país; y lo limita en los márgenes para una mejorar salarial”.

Además, por otra parte, agrega el Lic. Carvajal Bustamante, “en lo que se refiere a los apoyos sociales”, el empresario debe contemplar para con su empresa y la pretensión de dar un salario, “esos costos sociales más o menos elevados”. En términos generales para el empresario “estamos hablando de un costo de entre 26 a 28 por ciento de lo que significa otorgar como prestación social para el trabajador a través de su registro al Seguro Social, el pago al SAR, e Infonavit”. Agrega: “estas instituciones son importantes para el desarrollo social en términos del país; pero también son parte de los procesos de afectación a la vida económica de las empresas”. A lo que hay que agregar el pago de impuestos: “para las empresas no le resulta cómodo pagar impuestos y menos cuando son gravadas las empresas con impuestos especiales como el ISR, IETU e impuestos especiales para las empresas en ciertas actividades particulares”.

Al abogado empresarial no se le escapan los temas de la materia prima y la corrupción: “no hay que olvidar la materia prima, que dependiendo de la rama de actividad de la empresa, implica tomar en cuenta precios nacionales e internacionales. Y no podemos dejar de lado el papel que la corrupción juega en contra de las empresas. Si las importaciones tienen una entrada libre al país vía las aduanas, eso golpea muy fuerte al empresario mexicano. El contrabando `regulado o no`-y perdóneme si estoy diciendo una tontería-, pero el que introdujo al país algún producto o artículo, y no pago impuestos por su introducción y menos por producirlo, pues esto es un verdadero absurdo. Lo que también se puede traducir en una competencia desleal. Este tipo de corrupción o de descuido o error, afecta por supuesto a toda la cadena de producción”.

Y si de problemas hablamos, el Lic. Octavio Carvajal, puntualiza que la “inseguridad es otro factor que está afectando gravemente a las empresas. Es una situación que lamentamos todos, y que todos deseamos combatir. En ese sentido, el combate contra la inseguridad se debe sostener gracias a las acciones emprendidas por la administración pública, tal y como hasta el momento lo ha hecho muy bien. En fin, si nos centramos en la inseguridad, esta puede detener la inversión extranjera en el país; y también que las empresas ya existentes en México tuvieran que hacer mayores costos para cuidar a su maquinaria, sus instalaciones, el producto terminado, y desde luego a su personal”.

Hay que observar, por parte del empresario, “la conservación de las instalaciones de la empresa, junto con los costos de la salud y seguridad de sus trabajadores, los procesos administrativos y las acciones de prevención de accidentes. La suma de todo lo anterior hará ver a una empresa su viabilidad, con lo que dirá si mantiene o no esa fuente de empleo y logra entonces solventar el pago de los salarios. No es entonces que el empresario este peleado con su personal; el empresario tiene que ir midiendo todo y, al mismo tiempo, tomar en cuenta el rendimiento que el trabajador desempeñe para darle un salario”, reflexiona.

Hay más factores para enlistar, prosigue: “la tramitología con la cual la administración pública regula la actividad empresarial; a pesar de que el gobierno federal ha hecho un gran esfuerzo por reducirla. La capacitación, si bien es cierto, es una obligación para el empresario ésta se puede volver una carga para la empresa. Del sistema fiscal, que hace que en nuestro país el pago de impuestos eleve los costos. Si se simplificará, si se hiciera más sencillo, se pagaría más y habría menos problemas para el personal del SAT y los propios empresarios. El sistema de Seguridad Social debería tener una reestructuración tanto por costo como por los resultados. En el proceso político y económico del país o se olvido o no se hicieron los estudios adecuados para que el seguro social tuviera toda la infraestructura previa y no llegar a condiciones difíciles de subsistencia del mismo Seguro Social, como es ahora, el costo de las pensiones de sus propios trabajadores. El tipo de cambio también afecta. No hay necesidad de llegar a un control de cambio, eso sería anacrónico. Tiene que haber en determinados momentos, una visión clara del Banco de México para que no se descomponga nuestra capacidad de exportación”.

¿LA GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA PROVOCÓ LA CONTENCIÓN SALARIAL EN MÉXICO?

Con una visión estratégica, el abogado miembro del despacho CB&T, Asesores laborales S.C., continua su exposición con la cual procura contemplar, ahora, la postura empresarial bajo el contexto de la globalización, que según críticos u otros analistas, hacen ver que en México “los salarios son raquíticos. Pero no lo son. Primero, obedecen a una situación económica del país. Si la globalización ha puesto en el escenario que el país compita, serán entonces los salarios un factor determinante para marcar una ventaja en las inversiones extranjeras. Pero también los salarios tiene que vincularse con la capacidad productiva de la empresa al lado de la participación del trabajador. El empresario nunca debe descalificar la mano de obra, la debe ubicar en el proceso productivo para que de acuerdo al contexto económico pueda retribuir a su gente.

“Nuestros amigos los sindicalistas o quienes se atreven a hablar del salario comparando lo de afuera con lo de adentro, pues hacen comparaciones de peras con manzanas. Si el desarrollo del país hubiera tenido la misma condición que ha tenido Canadá, Estados Unidos o Europa, podríamos hablar de que la globalización no solo es un proceso económico, también lo es social, y eso no se puede simplemente soslayar. No podemos estar pensando en que el salarios es malo o es bueno en comparación con otro país. Se debe reconocer el contexto nacional también. Que más quisiéramos que nuestro salarios fuera tal que tuviera el mismo nivel que Estados Unidos, pero, primero, deberíamos tener las mismas condiciones económicas de ese país. Decir que allá pagan mucho y que aquí se paga menos, por que somos unos explotadores, es simplemente demagogia. Debemos entender que es lo que podemos pagar frente a lo que tenemos como competencia. Tampoco se esta diciendo que no se deben de dar aumentos ni utilidades. No vamos a tener aquí salarios de primer mundo, por que eso así simplemente no funciona. Entre más se fortalezca la economía del país, consecuentemente vamos a tener una mejor capacidad de retribución. Que se den los que se generen y que se pague lo que se pueda pagar de acuerdo con esa capacidad. México se ha beneficiado de la Globalización”.

Y para quienes argumentan que la contención salarial forma parte de la política salarial a seguir por nuestro país, el abogado Carvajal Bustamante, dice que en “México se debe manejar una política salarial de acuerdo a su desarrollo económico. No es que se deba ganar menos, es que debemos buscar que la inflación no se desboque. Cuando los índices salariales no son congruentes con la competitividad de la empresa y se obliga a establecerlos más allá de la realidad económica, entonces lo que pasa es que la propia economía genera el problema. La inflación es una enfermedad incurable, pero se le puede manejar, regular. Se debe cuidar la inflación, y eso no es que se contraiga el salarios, es un factor de cuidado económico. Ya hemos tenido experiencias desagradables en ese aspecto por descuidar esa variable económica. Debemos cuidar la inflación.

“Lo que debemos hacer es estar pensando en que nuestro ingreso sea cada vez mejor para nuestro consumo interno de nuestro país. Podrán decir que el salario mínimo es muy bajo pero tenemos que ver a que tipo de personas va encausado: personas con cero capacidad de preparación que está al inicio de la línea de producción, y que obviamente, si quiere tener el salario de un oficial cuando no sabe hacer nada tampoco se le puede retribuir de una manera graciosa, por que volvemos ha ser ilógicos. La economía es totalmente lógica. Si los empresarios están pensando en dar más o en no dar, también es malo. La economía debe marcar esa lógica”, finalizó.

 

Los “NINI”: fenómeno real o historia urbana. Por: EDUARDO VILLEGAS ORDAZ


Para reconocer la adversa época en que les toco vivir a nuestro jóvenes hoy en día, serían los NINIS -mexicanos y del mundo- quienes son “jóvenes que ni estudian ni trabajan” y creen que su situación laboral y de vida no cambiará en el futuro” por que “son producto de la eterna crisis económica y los severos problemas estructurales del sistema educativo, lo que según especialistas de la talla de Alfredo Nateras, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, y Aurora Loyo, profesora de la Universidad Nacional Autónoma de México, respectivamente, los cataloga como “fenómenos sociales” producto de la actualidad.

Sin embargo, al ser clasificados los NINIS como “fenómeno social”, no es la única explicación aceptable para reconocer las adversidades u oportunidades que la población joven puede contemplar en la época contemporánea, por que en contra parte, los jóvenes pueden denominarse también como “altamente preparados”, es decir, quienes al mismo tiempo que aquellos han sabido "fomentar proyectos e iniciativas que impulsen la participación activa de éstos en su entorno y que este le brinde las herramientas necesarias para la construcción de un proyecto de vida”, señala la psicóloga y académica de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales (ENEP) Aragón, Alicia Téllez Caballero.

LOS NINIS DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Partamos de un hecho: los NINIS existen aquí y en el mundo. Según infinidad de estudios y estadísticas tanto a nivel local como del extranjero, logran ubicar a estos jóvenes entre 14 y 34 años, y sin duda son millones. Baste mencionar ciertos datos para ilustrar: para el Instituto de la Juventud en España contabiliza 600 mil en ese país; la Organización de las Naciones Unidad (ONU), presenta estadísticas de África que alcanza 40 por ciento de su juventud actual, Argentina con 20 por ciento en esa condición, sigue con Uruguay con 18 por ciento, Brasil con 19 por ciento, Paraguay 21 por ciento y suma toda Centroamérica con un 21 por ciento.

En México, hubo un agarrón entre dependencias públicas y privadas por encontrarle cuadratura al círculo, es decir, concretizar una cifra objetiva y tangible con tal de aceptar de todas maneras la presencia del “fenómeno social” de los NINIS. El académico del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, Mario Schettino, dice que son “28 millones”; la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), fijo la cantidad de ocho millones; mientras el Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Dr. José Narro Robles, y el Instituto Mexicano de la Juventud coinciden en que son siete millones. Finalmente, los académicos del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México, Octavio Islas y Fernando Gutiérrez, sostienen que “los llamados coloquialmente NINIS son en nuestro país unos nueve millones”, de acuerdo a su estudio Resultados de los estudios 2009 y 2010 de hábitos y percepciones de los mexicanos sobre el internet y diversas tecnologías asociadas. En el caso particular del Distrito Federal, por ejemplo, los NINIS se cuantifican en 110 mil, de acuerdo a estimaciones de la secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal. Su ex titular, Mario Carrillo, en breve entrevista desde sus oficinas, dijo que “los ve como una generación sin esperanza y viven en una sociedad que no los reconoce como sus miembros".

Es extraño revisar la existencia o no de los NINIS, ya que los que hoy somos adultos añoramos volver a ser jóvenes, es la edad que más se codicia; pero la situación actual del joven mexicano es la de “no tener planes para el futuro, no tienen tampoco compromisos menos ilusiones, y para nada tienen asegurada ni la educación ni el empleo”, describe la especialista Téllez Caballero.

En su opinión, el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, el Dr. Luis González Placencia, los NINIS “va a ser un bono demográfico que se perderá, al estimar que para el 2025 la población mexicana será mayoritariamente joven, y para el 2050 la cuva generacional caerá y toda esa gente que hoy demanda empleo y educación pues no la tendrá y así envejecerá”.

Al respecto, y hurgando en las cifras del Consejo Nacional de Población y con la ayuda de la C. P. Adriana Ayala, de la Facultad de Contaduría y Administración  de la UNAM, ´ese bono demográfico´ representaría unos 7.5 millones de jóvenes en los que el país tendría que invertir o gastar del 0.57 a 0.68 por ciento del Producto Interno Bruto. “Se trata de un complejo fenómeno que tiene sus raíces en el modelo económico y social de las últimas décadas. Las expectativas que se plantearon a lo largo del siglo XX, en donde al terminar una carrera encontrabas trabajo con prestaciones y seguridad laboral, hoy ya no son factibles por que se tiene enfrente una época de incertidumbre profesional y las empresas te niegan el compromiso laboral a largo plazo”, explica la psicóloga Alicia Téllez.

CONTAGIO AMBIENTAL

Al parecer "los jóvenes que ni estudian ni trabajan tienden mas a una sobre exposición discursiva, en busca de justificar lo que por si mismos no son capaces de conseguir si por el contrario fueran jóvenes altamente preparados y capaces de competir bajo condiciones de precariedad económica, escasas fuentes de empleo, pero surgidos de excelentes niveles educativos desde los sectores publico o privado”, asegura la psicóloga Téllez Caballero.

“Los opuestos se juntan, se sostiene por ahí; entonces, la coexistencia de jóvenes "NINIS y/o altamente preparados" en México hace pensar que el contexto social "contagia" a unos y a otros conforme los paradigmas de familia, estudio, empleo y prosperidad son entendidos y se logran proyectar o no por parte de los individuos en cuestión”, aclara la académica Alicia Téllez.

A caso no corren en vías paralelas la crisis y los problemas en el sistema educativo y el destacado esfuerzo tanto colectivo o individual de instituciones de gobierno e iniciativa privada para "fomentar proyectos e iniciativas que impulsen la participación activa de los jóvenes en su entorno y que este le brinde las herramientas necesarias para la construcción de un proyecto de vida", reflexiona la especialista Alicia Téllez.

Y agrega: "a pesar de representar una prioridad para el gobierno federal" la atención al fenómeno social de los NINIS, "el hecho de generar condiciones a quienes guardan la expectativa de estudiar y trabajar es un buen mensaje para los jóvenes del país".

Luego entonces, y a pesar de su pleno reconocimiento en estos momentos de coyuntura económica y de escasas oportunidades de empleo, tanto a nivel nacional como en las principales naciones del mundo, "resulta pues necesario comparar el contexto tanto de los jóvenes en 'situación' de NINIS y los altamente preparados para equilibrar un juicio que permita, por un lado, el rescate de unos y el impulso de los otros, siempre observando 'la posible influencia que el ambiente' pueda determinar en la actitud de ambos para diferenciar sus aptitudes y negarse unos las oportunidades mientras los otros se sientan motivados ante la adversidad", finaliza la especialista Téllez Caballero.